jueves, 26 de junio de 2008

Sharon Tate

Cumpliría los 65 este mismo año si hace casi 40 no hubiera tenido lugar la tragedia acontecida en su mansión californiana. Sharon Tate pasará a la historia siendo recordada por el tétrico suceso que le arrebató la vida, el sangriento crimen perpetrado por Manson y su "familia" cuando la jóven promesa del mundo del cine sólo contaba con 26 años y se encontraba a escasas semanas de dar a luz al que hubiera sido su primer hijo.

Sharon nació en Dallas, aunque pasó su infancia viajando por el país, debido a la itinerante profesión de su progenitor. Inició su carrera en Italia, donde fue galardonada con varios premios de belleza. Saltó a la fama gracias a diversos anuncios televisivos, y pronto fue señalada por la gran industria hollywoodiense como una de las actrices con mayor proyección de su generación. Sin embargo Roman Polanski no tenía demasias confianzas depositadas en ella, y en un primer momento la rechazó para el papel de Sara en El baile de los vampiros. Pero Sharon no se dio por vencida y finalmente logró el papel y además se llevó el corazón de Polanski, con el que se casaría al año siguiente.

Este matrimonio y la dulce espera de su primer hijo, así como la carrera de Sharon se vieron truncadas la noche del 9 de Agosto de 1969. Mientras Polanski se encontraba en Londres por motivos de trabajo, Sharon disfrutaba de una reunión de amigos en su casa de California. Pero Charles Manson y sus seguidores irrumpieron esta calma aparente y asesinaron de una forma brutal y sangrienta a todos los que se encontraban en la casa en ese momento. Las razones de esta violencia desatada nunca llegaron a aclararse y todavía hoy la secta formada por Manson y los motivos de sus actuaciones continúan conformando una incógnita. Si Sharon no hubiese muerto aquella fatídica noche, sería, con total seguridad, uno de los iconos vivientes de aquella época.

2 comentarios:

Alie Suvelor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Se parece a LiLo, no?????? :D Con más glamour, claro.